Las láminas de aluminio galvanizadas están sometidas a un proceso de inmersión en caliente que las recubre al 100 por ciento de zinc.

Con el zinc la lámina adquiere diferentes compuestos que aseguran su calidad, evitando exposiciones aceleradas que pudieran disminuir su capacidad de resistencia y protección.

Dependiendo del uso que se dé, se realizan distintos procesos de adelgazamiento en frío, los cuales determinarán el grueso de su calibre.

Un techo con lámina de aluminio es un buen complemento para el hogar o empresa, adaptándose a las necesidades de protección, economía y resistencia en aspectos claves como las cubiertas metálicas.

En Vidrio y Aluminio Ricaño tenemos el material que necesitas para tu hogar.  Comunícate con nosotros, estamos para cumplir tus requerimientos.

Artículo creado con información de Aluminiobanda.com.